Como en otras tantas discusiones que se dan, para mi el asunto está muy claro. La mujer que lo quiera usar, que lo haga, y la que no, que no lo use. Y si alguna de ellas no quiere usarla y alguien ajeno a ella, intenta obligarla, que lo castiguen haciendo que lo use el.
Chimp, pam, pum. Más elocuente no encuentro otra formulación lógica.
Sin embargo, la conducta terrorista de individuos que (para mi equivocadamente) atribuyen sus mortíferos actos a su creencia religiosa, entiendo que por seguridad en determinados eventos se prohíba usarlos. Nadie sabe si bajo esa vestimenta hay una mujer creyente en su religión, o un criminal terrorista que mejor no hubiese nacido. Para cruel ya está la naturaleza, no hace falta que haya sujetos que la hagan más cruel de lo que por si ya lo es.




No hay comentarios:
Publicar un comentario