Se me ocurre la idea de recurrir a cámaras, unas fijas y otras llevadas por drones. Los drones podrían recargar sus baterías en "puestos de recarga" situados en unas determinadas torres de conducción eléctrica de las tropecientas mil que hay a lo largo de la línea férrea. Escribo sobre los drones como similares a una rumba domestica, de esas que crean un mapa del lugar que deben limpiar y vuelven a su punto de reposo y a la vez recarga. Total, los drones se pueden programar.
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