martes, 10 de octubre de 2017

Vaya tablas de baldas

Se enlaza con el final de la entrada anterior, pero ha resultado así, de momento en tablas.
Tablas que son baldas de día a día. Magistral la jugada del Pui...
Si no fuese porque es real, diría, menudo culebrón, o mejor aún, menuda serie. Pero, Jol, vaya mier qu'es real, está aquí y ahora, ... y no me mola. Esperemos se de el suficiente nivel cívico para resolver el problema sin que hayan victimas de ningún tipo.
Se me ocurre un desafío pa las partes: una solución en que ganen todos. Sería resultado de usar paz e imaginación, P'aello s'm'ocurre recordar los pucheros.
Si en el puchero meten orgullos, privilegios, desagravios, menosprecios, intereses de guerra, y más ingredientes de este tipo, el cocido, me parece que no acabará oliendo muy bien, y menos su sabor -bueno, supongo a mi paladar, igual los hay que buscan que se cueza así-.
Si en el puchero meten racionalidad, concordia, dialogo, entendimiento, intereses de paz y querencias de mejor bienestar para todos, me parece a mi que el cocido debe oler, saber y sentar mejor que el anterior. (Bueno, sigo diciendo que nadie se sorprenda que hayan congéneres que no les guste este plato).

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